Un beso especial.

Había una vez un padre que tenía una niña muy feliz y alegre que una sola sonrisa suya iluminaba todo a su alrededor. Ella era el regalo más hermoso que jamás había pedido, y cada día agradecía a Dios por tenerla en su vida.

Cuando la veía jugar y reír con sus amiguitos, el padre sentía en su corazón una alegría igual o incluso mayor a la de su pequeña. Juntos eran felices, a pesar de las dificultades pues siempre encontraban la manera de seguir adelante, disfrutando de las pequeñas cosas que la vida les daba como escuchar su música favorita o incluso bailarla mientras reían a carcajadas.

Un día, mientras jugaban en el jardín, la niña se detuvo y, con su carita curiosa, le preguntó:

—Papá, ¿qué significa un beso?

El padre, sorprendido por la profundidad de la pregunta, sonrió y, acariciándole suavemente el cabello, le respondió con ternura:

—Mi amor, un beso es como un tesoro. Es algo muy especial que solo le debes dar a alguien que sea muy importante para ti. Es un regalo que no le puedes dar a cualquiera.

La niña escuchó con atención y, de pronto, una sonrisa enorme se dibujó en su rostro. Con sus pequeños ojos brillantes, dijo:

—¡Papá, tú eres muy especial para mí! Por eso te voy a dar muchos, muchos besitos.

Y así lo hizo. La pequeña llenó el rostro de su padre con besos dulces y llenos de amor. Desde entonces, vivieron sus días disfrutando de esos momentos sencillos y únicos que la vida les regalaba, recordando siempre que el amor verdadero se encuentra en las cosas más pequeñas y sinceras.

Fin.

-------
Esta obra está bajo licencia CC BY-NC 4.0. Para ver una copia de esta licencia, visite https://creativecommons.org/licenses/by-nc/4.0/© 2 por B

Comentarios