Entre dos mundos (capitulo 1)


El sol apenas despuntaba en el horizonte cuando Eidan despertó con la sensación de haber caído desde una gran altura. Su pecho subía y bajaba agitado, y en su mente aún resonaban los ecos de una batalla librada en otro mundo.

En su vida cotidiana, era un estudiante común, atrapado entre libros y exámenes. Pero cuando cerraba los ojos, viajaba a un reino ancestral donde empuñaba una espada de luz y enfrentaba a criaturas nacidas de la oscuridad. En ese mundo, no era un simple joven, sino un guerrero destinado a proteger el equilibrio entre el bien y el mal.

Pero un día, los límites entre ambos mundos se rompieron. Un cataclismo unió la realidad con el sueño, y en medio del caos, Eidan falló. No pudo salvar a su gente, ni al mundo que tanto amaba. Cuando despertó, ya no había nada: el reino espiritual se había desvanecido, dejando tras de sí un vacío insoportable.

Durante semanas, vivió como un fantasma en su propia existencia, sin motivación, sin propósito. Hasta que la vio a ella.

Su nombre era Liah, y su sola presencia traía calma a su tormento. No sabía si la había conocido en su vida de estudiante o si su esencia provenía del mundo que había perdido. Pero en sus ojos encontró algo que le devolvió la voluntad: esperanza.

Fue por ella que decidió levantarse una vez más. No importaba cuánto había fallado en el pasado, ni cuán imposible pareciera recuperar su destino. Sabía que debía volverse más fuerte, porque esta vez, cuando los mundos volvieran a colisionar, estaría listo para enfrentar su destino.

—Voy a recuperar lo que perdí —susurró, mientras cerraba los ojos y, por primera vez en mucho tiempo, sintió que el otro mundo aún lo llamaba.

Continuará…



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