Ecos de Chincheros.


En las tierras de Chincheros,
donde el viento susurra recuerdos,
camino solo entre las sombras
de un amor que ya se fue.

Cada rincón me habla de ti,
cada arcoiris me recuerda su risa, y el sol, al caer,
pinta el cielo con nostalgia.

Los días aquí son largos,
cargados de ecos de su voz,
y aunque la montaña es testigo
de mi alma perdida,
no hay paz en su silencio.

El río, sereno y profundo,
arrastra mis sueños con su corriente,
mientras mi corazón busca
entre las huellas que dejó
el paso fugaz de lo que fue.

Chincheros, lugar de raíces,
que me mantiene atado a un pasado
que se disuelve en el viento,
como las palabras no dichas,
como un adiós que nunca se oyó.

Pero a pesar de todo sigo pensando en ti, con la esperanza de que en algún momento nos volvamos a ver.

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